miércoles, 23 de octubre de 2013

Dalai Lama pide incluir la ética en el sistema educativo





"El 14 Dalai Lama, Tenzin Gyatso y premio Nobel de la Paz 1989, pidió a los padres de familia a mostrar a sus hijos el mayor afecto posible, mientras a los educadores que no sólo enseñen el conocimiento sino el valor de la compasión.

Los profesores tienen la obligación de transmitir a los niños y jóvenes, más allá de mero conocimiento, lo cual no sólo debe ser con palabras sino con ejemplo, en el "que el alumno sienta una honesta y franca preocupación del educador para el futuro del niño", expresó.

En la Arena México, dijo que la educación no tiene que ser orientada sólo al tema material, "estamos educando a la persona y tenemos que incorporar la ética, por eso, es necesario que el sistema educativo estudié las forma de integrar este tema en el desarrollo del estudiante".

El líder espiritual tibetano dio a conocer que está desarrollando el mapa de las emociones y la mente, que estará listo en breve y será traducido en varios idiomas.

En este sentido, explicó que el estado mental de la persona tiene un efecto social y físico, porque el afecto y compasión son parte de nuestra naturaleza. Además, "la experiencia de la paz tiene mucho que ver con nuestra actitud mental", anotó.

"Si nuestro sistema físico tiene un sistema inmune fuerte es difícil que los problemas nos afecten, si tenemos una actitud mental fuerte, los problemas, serán como un pequeño virus", expresó en una charla con estudiantes donde bendijo varios objetos religiosos.

El religioso, de 78 años, quien dice meditar entre cuatro y cinco horas al día, consideró que siempre que se viva un momento adverso, nuestra respuesta debe estar fundada en los valores morales con visión a largo plazo.

Ante una injusticia, dijo, "es nuestra responsabilidad encarar la solución como algo que es injusto, pero respecto a quien está causando esa injusticia, tenemos que pensar que no es una persona libre, hay que responder con empatía y compasión".



La religión ha sido desterrada de las prioridades humanas. La ciencia y la educación han dejado de lado la defensa de los valores morales y la ética que se asocia a temas religiosos. No es que la religión sea la panacea, ya que incluso a su interior se da la corrupción, debido a que las personas no toman en serio estos valores, señaló el líder moral del pueblo tibetano.
Es por esto que a través de la educación se puede transformar a la sociedad: no sólo deben enseñarse conocimientos científicos y técnicos, sino también la importancia de los valores humanos. Si todos fuéramos amables los unos con los otros, un mundo mejor no sería imposible. De acuerdo con el Dalai Lama, sin importar la religión que se practique –o incluso la ausencia de ésta–, la ética secular se vuelve la clave.
El monje budista estableció que alrededor del mundo, la desigualdad social es sintomática de un mal más profundo. Si bien este problema tiene que ver con variables sociales, políticas y económicas, es muestra de una sociedad individualista, orientada al consumo y con poco aprecio al bienestar de los demás. Si las personas valoraran los principios éticos y consideraran el bien ajeno, las cosas podrían ser diferentes: podría haber un mundo más igualitario y en paz, aseguró el tibetano.

No asociemos la “no creencia religiosa” con la ausencia de valores, aclaró el Dalai Lama. No es necesario tener una religión, mas es necesario fomentar la moral secular. La educación puede seguir siendo laica, pero privilegiando la enseñanza ética. Si a los niños en las escuelas no sólo les enseñaran matemáticas y otras ciencias, sino también la importancia de compartir, de ser pacientes, generosos y cultivar un buen corazón, las personas crecerían con más herramientas que facilitarían su interacción con los demás, agregó el Premio Nobel de la Paz.
La crisis de valores alrededor del mundo va de la mano con la crisis social. No caigamos en la trampa de creer que son problemas separados; si abordamos ambos, es más fácil alcanzar su solución, concluyó el líder tibetano.


“Cuando vemos que una persona es inteligente, pero que no tiene valores morales fuertes, se comporta de una manera negativa (…) Se corrompe porque su mente se ha vuelto materialista” agregó.

La enseñanza de los valores, dijo, no se puede depositar únicamente en la religión, porque no hay una que sea universal, e incluso reconoció que algunas creencias se corrompen porque sus creyentes no son el ejemplo de éstas. 

Explicó que en el sistema educativo se requiere implementar una ética secular que, aclaró, no es una falta de respeto a las creencias, no se ofende a nadie, ni denigra, sino más bien fortalece las doctrinas y los valores humanos. Esto porque la religión traza ciertas fronteras y la ética secular las trasciende, porque realmente se enfoca a la humanidad.
El líder tibetano en el exilio señaló que durante miles de años la gente ha recurrido a Dios para pedirle lo que necesita, pero a veces las cosas no funcionan así; mencionó que en una  reunión en un poblado de India, el gobernante dijo que gracias a las oraciones de Buda el pueblo recibió las bendiciones y prosperó, pero él recordó que al tomar la palabra dijo: “Si fuera por las bendiciones hubieran prosperado desde hace mil 500 años, pero ahora fue la capacidad de sus gobernantes y sus acciones”.

“…El máximo líder religioso del Tíbet recomendó aplicar un proyecto piloto en México en el que se enseñe la ética moral en un par de escuelas para luego extenderlo a cientos y finalmente, si funciona, a todo el país.

Pero "deben enseñar la sinceridad con el ejemplo", dijo a los asistentes.

"Los alumnos tienen que ver que el maestro expresa los signos de la compasión", de lo contrario la enseñanza no tendrá ningún efecto en los niños, aseguró durante la charla titulada Afilando la mente y nutriendo el corazón.

El líder espiritual tibetano reiteró su compromiso por llevar un mensaje de paz, así como promover los valores humanos a través de una armonía interreligiosa.
Explicó que existen dos niveles de felicidad: la sensorial, que es la materialista, y la mental; cuando se llega a sentir dolor, es la mental la que proporciona la fuerza para salir adelante.
Al compartir los textos “Guía de las acciones del Bodhisattva”, de Shantideva, erudito budista y maestro de la meditación, explicó cómo desarrollar un altruismo infinito mediante la tolerancia, el perdón y la autodisciplina, y para desarrollar estas cualidades se necesita una convicción. Admitió que a la edad de seis años, cuando inició su educación, los textos no eran de su agrado y fue hasta los 12 cuando profundizó sobre la filosofía.
El Dalai Lama enfatizó en que en todas las enseñanzas y cualidades el punto principal es la sabiduría.
Explicó que la causa del sufrimiento es la ignorancia y el desconocimiento y con base en eso las personas experimentan sufrimiento, que tiene origen en la ignorancia de la ley kármica de causa y efecto.
“Desde el momento en que uno tiene ignorancia está sujeto a experimentar sufrimiento”, expresó.

Y ésta, continuó, no es posible eliminarla a partir de plegarias o de una mente muy concentrada, sino por medio de la sabiduría y el conocimiento”.



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