jueves, 1 de agosto de 2013

"Evita me ama". La propaganda política peronista en el sistema educativo




“En 1946 cuando Juan D. Perón llegó a la presidencia enarboló tres banderas: soberanía política, independencia económica y justicia social. Para cumplir estos objetivos, el peronismo se preocupó por modelar una nueva conciencia nacional que garantizara a largo plazo el apoyo de las masas urbanas.
El régimen puso especial énfasis en el sistema educativo primario. El objetivo era inculcar en los niños el reconocimiento que ser un "buen argentino" significaba ser peronista y que la oposición era una traición a la Patria.

Desde 1946 hasta 1955 el peronismo fue adquiriendo un carácter cada vez más autoritario. Sin embargo, cabe destacar que durante los primeros años de gobierno, Perón hizo hincapié en la democratización y popularización del sistema educativo con el fin de integrar al mayor número de argentinos a la educación y bajar el índice de analfabetismo.




La escuela peronista
El régimen llevó a cabo un adoctrinamiento para maestros y alumnos desde los programas hasta los libros de texto “peronistas”.Con Oscar Ivanissevich como secretario y luego como ministro de Educación, se vinculó la doctrina peronista con valores trascendentales como el nacionalismo o la religión.
Los programas para escuela primaria mencionaban con frecuencia ciertos valores como la disciplina, la piedad y el nacionalismo. Así como también todo lo referido a la urbanidad: respeto, pulcritud, elegancia, actitud en la escuela, con la familia y en los espacios públicos.
Cuando Armando Méndez de San Martín estuvo a cargo del Ministerio de Educación, se profundizó más la centralización del sistema educativo.
En 1951, se introdujeron libros de texto para escuelas primarias con orientaciones partidarias.
Luego de la muerte de Eva, su autobiografía La razón de mi vida fue declarada por ley como texto obligatorio para todos los niveles de educación.
El Ministerio publicó Cuadernos para el Maestro Argentino donde se establecían las pautas sobre cómo y qué enseñar a los alumnos.
Las editoriales que se negaban a adaptar sus textos eran castigadas. Una de ellas fue la Editorial Estrada.
Los contenidos de los textos peronistas presentaban un alto nivel de propaganda política abierta y poco valor pedagógico.



"Perón y Evita nos aman"
El Ministerio de Educación determinaba los contenidos de los programas y textos escolares. Los libros de texto de los niveles iniciales de la escuela incluían referencias explícitas al régimen. Las primeras frases de lectura sustituían el clásico “mamá me ama” por “Eva me ama”.
El libro de lectura para primer grado Evita decía así: “Mamita y papito votaron ayer. Era la primera vez que mamita lo hacía. Han hecho muy bien en permitir que votara la mujer. Eva Perón defendió con entusiasmo y energía la obtención del voto femenino”.
Algunos temas presentados por los textos fueron reformulados. El trabajo por ejemplo, era representado como un deber social para el engrandecimiento de la Patria. Así mismo, la Patria era identificada con el Estado y éste con Perón.
Se incluían lecturas acerca de las diferentes organizaciones oficiales (Banco Nación, Banco Hipotecario, Ministerio de Agricultura, etc.) y la importancia de la industrialización.
Abundaban las referencias a los temas religiosos, y cuando la doctrina fue ocupando el espacio simbólico de la religión, se asociaba la imagen de Eva con los símbolos católicos.
Los libros Niños felices y Comienza el día explicaban el concepto de "justicialismo". En las páginas del libro Obreritos aparecen por primera vez los obreros y desaparecen los "oligarcas".
A su vez, los maestros que no poseían una credencial de afiliación al partido peronista arriesgaban su puesto de trabajo.


Los héroes nacionales
El régimen se esforzó por relacionar hechos históricos con el peronismo. La declaración de la Independencia en 1816 fue comparada con la declaración de la Independencia Económica de 1947. Incluso el propio Perón fue identificado con José de San Martín.
Domingo Faustino Sarmiento era elogiado por su aporte a la finalización de las luchas intestinas y por la estabilización y cristalización del Estado. Además, fue destacada su acción para organizar el Ejército Nacional y su obra para difundir la educación e ilustración. Exaltaban su vida humilde y su procedencia de una familia con penurias económicas.
Perón era relacionado con Sarmiento por el fomento a las instituciones educativas como focos de concentración de la democracia y baluartes contra la barbarie. Sin embargo, el carácter jerárquico y verticalista de la educación peronista se asemejaba a los elementos del período rosista, hecho que la oposición se encargaba de resaltar.

Las universidades
Con respecto a las universidades, la ley 13.031 del año 1947 eliminaba la autonomía y prohibía toda actividad política en sus ámbitos.
La Universidad estaba en manos de la oposición, por lo cual en la etapa inicial del peronismo, se la subordinaba al Estado para neutralizar la acción de dichos grupos.
En 1954 aquella ley fue sustituida por la nº 14.297 que vinculaba más directamente al Poder Ejecutivo con las universidades.
Con la creación de la Confederación General Universitaria se trataba de reemplazar a la Federación Universitaria Argentina que se fue constituyendo en activo núcleo de oposición.
Se creó la Universidad Obrera Nacional, que conformaba un sistema de educación técnica para la clase obrera. Esto también fue rechazado por la oposición en tanto dividía a la sociedad en términos de clase.
Las universidades establecían cursos obligatorios y comunes destinados a los estudiantes de todas las facultades para su formación política, con el propósito de que cada alumno conozca la esencia de lo argentino, la realidad espiritual, económica, social y política del país, la evolución y la misión histórica de la República Argentina.
La educación durante el período peronista puede dividirse en dos etapas vinculadas a los dos gobiernos consecutivos de Perón.
La primera, da cuenta de un intento de democratización del sistema educativo. Se construyen escuelas, se fundan escuelas técnicas y colegios para adultos, se otorgan becas para alumnos necesitados, se crean comedores escolares, se facilitan transportes y libros.
Durante la segunda etapa, comienzan a vislumbrarse los rasgos autoritarios y la inculcación de la doctrina. Se introducen valores y principios partidarios, se despiden maestros y profesores que no adoptaran la línea peronista, se publican nuevos libros de texto con explícita referencia al régimen”.

Fuente: http://suite101.net/article/evita-me-ama-a10650


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