jueves, 27 de octubre de 2011

Ilan Stavans y el spanglish





Ilan Stavans
"No sé qué será del SPANGLISH en el futuro, lo que sí sé es que desempeña un papel de notable importancia en el presente"por agnes marx & ernesto escobar ulloa

Ilan Stavans (México) ejerce la catedra Lewis-Sebring de cultura latinoamericana en Amherst College, Massachusetts. De su obra, traducida a media docena de idiomas, destacan los títulos: The Hispanic Condition, The Oxford Book of Latin American Essays, Mutual Impressions, la autobiografia On Borrowed Words: A Memoir of Language, The Scroll and the Cross: 1,000 Years of Jewish-Hispanic Literature , The Essential Ilan Stavans etc. En 2004 aparecerán su Encyclopedia Latina e Ilan Stavans: Eight Conversations, de Neal Sokol.

Su libro Spanglish: The Making of a New American Language ha tenido una extraordinaria acogida, y provocado asimismo, como ocurre con sus artículos y estudios, o como ocurrió con la traducción al spanglish del primer capítulo de Don Quijote de La Mancha, un animado fuego cruzado entre defensores y detractores.
The Barcelona Review, en este número especial dedicado al spanglish, pretende aproximarse a la actualidad de la simbiosis cultural anglo-latina en Estados Unidos, de la que Ilan Stavans es, hoy por hoy, una referencia obligada.

TBR: Al principio te dedicas al tema de la cultura hispánica al sur y norte del río bravo: la tradición intelectual iberoamericana de Andrés Bello en adelante (The Oxford Book of Latin American Essays), la identidad latina en Estados Unidos (La condición hispánica), después analizas tu herencia hebraica (The Essential Ilan Stavans y On Borrowed Words), y de pronto llegas al spanglish, ¿cómo?
IS: En efecto, el spanglish es para mí no un principio sino una consumación. Empecé a pensar seriamente en él a mediados de los noventa. Mi primera impresión era que mostraba semejanzas con el yiddish. Viví en Londres con una beca Guggenheim a fines de esa década. Me dediqué de lleno a la autobiografía, donde me propuse explicar mi trayectoria personal desde la perspectiva verbal: los idiomas de mi infancia y adolescencia fueron el yiddish y el español; luego vino el hebreo, y finalmente apareció el inglés en 1985, cuando abandoné mi México natal y me mudé a Nueva York.

Curiosamente mientras avanzaba el manuscrito de On Borrowed Words más atraído me sentía al spanglish. En aquel momento no supe por qué pero ahora lo entiendo. La autobiografía muestra cómo las lenguas compartamentalizan nuestras vidas. El yiddish y el español jamás se mezclaban en mi niñez. Tanto mis padres como mis maestros hacían lo posible por mantener separadas estas lenguas. ¿Por qué tanto afán? ¿Cómo explicar nuestro rechazo a las lenguas que se mezclan? ¿De dónde viene la actitud que tomamos ante criollismos como el franglais, el spanglish o el portuñol, que frecuentemente son descritas como meras "corrupciones" lingüísticas? Fue a mi regreso de Londres a los Estados Unidos cuando me propuse analizar el fenómeno del spanglish. Al hacerlo mi horizonte intelectual se abrió: me di cuenta que el español del siglo XIII, por ejemplo, era una modalidad similar al spanglish actual; también me sentí atraído por los diccionarios: ¿qué función cumplen socialmente? ¿Quién los hace y quién los consume? ¿Qué historia tienen en las diferentes culturas? Por ejemplo, ¿qué hay detrás del diccionario del Doctor Johnson o del de Noah Webster, quien por cierto plagió más de lo debido de sus antepasados directos?
TBR: Respecto al spanglish, cómo definirías su situación actual en los Estados Unidos?

IS: Su diversificación es asombrosa: de una jerga callejera de escasa estimación, ha pasado a convertitrse en la última década en un fenómeno cultural decisivo. Las variantes nacionales empiezan a confluir en el spanglish mediático que apunta a una especie de estandarización verbal. Hay programas de TV que emplean spanglish, anuncios publicitarios, estaciones radiales, revistas femeninas... Las corporaciones no ignoran su valor comercial. Hallmark Cards, por ejemplo, lanzó hace poco una línea de tarjetas en spanglish destinada a un público consumidor de entre 10 y 30 años de edad.

TBR: ¿Y qué huella deja este fenómeno digamos en la literatura?

IS: Hay una corriente literaria que se remonta por lo menos a la década de los setenta cuyo vehículo de comunicación es el spanglish. Esta corriente, en los últimos años, se ha diversificado. Ya no es practicada únicamente por poetas nuyorriqueños o chicanos sino por un grupo más amplio y heterogéneo de ensayistas, cuentistas y novelistas. El spanglish también se deja sentir en la llamada "nueva cocina latina", que es una fusión de sabores y extracciones diversos. Los nombres e ingredientes de los platillos que lanzan los restaurantes en Miami o Los Angeles o las recetas que se promueven en revistas están en spanglish. Además, la moda muestra estrategias similares. Estamos en un momento de "pan-latinización", una época en la que la identidad hispánica es presentada ya no como una serie de herencias nacionales divergentes sino como una aglomeración de partes. El spanglish mediático, obviamente, es el ejemplo perfecto de esa aglomeración. Ya llegará el momento, en una década quizá, en que surja una contracorriente a través de la cual se ataque esta identidad añadida. Pero por ahora estamos en su apogeo.

TBR: ¿Y respecto a la música?

IS: La música latina en EE UU, ni que decirlo, es el ámbito donde esta aglomeración se deja sentir más claramente. Cada grupo de inmigrantes en el país halla su vehículo de expresión favorito, que si bien no es exclusivo, se convierte en una dimensión con propiedades únicas: para los judíos fue la literatura y el cine, para los africanos la danza y la música, para los irlandeses la política. En el caso de los hispanos ese "aceite social" es la música y el spanglish es su expresión.

TBR: Spanish language rap, que utiliza frecuentemente el spanglish, ha entrado de lleno en el mercado latino de Estados Unidos. ¿Esto indica que el spanglish está en camino de ser aceptado por las mayorías o incluso por las clases más altas?

IS: Su influencia es liberadora. Hoy el spanglish da la impresión de ser ubicuo en la música latina. Pero esta es una impresión superficial. Hay rastros de él desde la época de los corridos revolucionarios de Pancho Villa y Emiliano Zapata, ni hablar de la popularidad de ritmos urbanos como el mambo, la rumba y el cha-cha-cha, y otros de extracción rural, como las rancheras. Debo añadir que en la música latinoamericana también ha dejado huella. Hoy por hoy, hay un número importante de cantantes y grupos que lo utilizan. Piensa, por ejemplo, en Café Tacuba de México o en Juan Luis Guerra de la República Dominicana. O bien los grupos Orishas y Quetzal. Sin embargo, su influencia en el quehacer músical hispánico al norte del Río Bravo, en efecto, es incuestionable. ¿Es ésta una muestra de su aceptación por el statu quo? Yo estoy convencido de ello. Hay raperos afroamericanos que lo frecuentan porque saben que a través del spanglish llegarán a un público más amplio, o por lo menos serán vistos como "cool" por su propia gente. Así, bandas como Cypress Hill lo promueven, a veces sin saber que tipo de vocabulario emplean.

En su lúcido libro filosófico de 1961, La invención de América, Edmundo O’Gorman habla del descubrimiento que hizo Cristobal Colón del continente americano. La opinión de O’Gorman es que el marinero genovés, si bien no conocía la existencia del otro lado del océano Atlántico, la sospechaba de manera inconsciente. Para probar su tesis, ofrece el siguiente paradigma: un peatón que al andar la acera se tropieza de pronto con una pequeña piedra de oro, su primera reacción es levantarla. ¿Por qué? La respuesta es fácil: sabe que el oro tiene valor social y no quiere perder la oportunidad de beneficiarse. Si perteneciera a un periodo histórico anterior al nuestro en el que el oro carecía de valor, ¿se inclinaría de cualquier manera? Obviamente no. Algo similar le ocurre al spanglish: su existencia no es reciente pero solo en los últimos años nos hemos dado cuenta de él. Y al hacerlo, empezamos a entender que, como el oro, había estado presente en épocas previas a la nuestra, aunque poca gente le prestaba atención. Sin embargo, en la actualidad se ha convertido en un artefacto de valor e ignorar sus posibilidades es una forma de ceguera.


TBR: En tu libro Spanglish: The Making of a New American Language (HarperCollins, 2003), dices que el spanglish no es sólo la lengua de los "uneducated". ¿Qué es entonces y cómo crees que simboliza la condición actual de los latinos en Estados Unidos".

IS: En efecto, existe la percepción generalizada de que es "la jerga loca" , la lengua de aquellos sin acceso al poder. Pero el spanglish es mucho más sofisticado y está muy a salvo de lo que esta percepción pretende hacernos creer. Ha estado aquí por lo menos 150 años, desde el Tratado Guadalupe Hidalgo, firmado en 1848, que selló la venta de las dos terceras partes del territorio de México a los Estados Unidos por 15 millones de dólares. Aunque dichos territorios estaban escasamente poblados, el número de moradores de lo que es hoy el Southwest, aproximadamente unos 80,000, necesitó adaptarse a su nueva realidad. La adaptación, por supuesto, significó cambio: político, religioso, sexual y, por supuesto, verbal. Hoy el spanglish es utilizado por los indocumentados, pero también por los miembros de la clase media, la clase media alta y la clase alta. Aún así, sigue siendo vista con desprecio por los intelectuales, como algo ilegítimo y quizá hasta como una forma de deformación. ¿Qué simboliza la situación de los latinos de todos los orígenes?: Una rosa con muchos pétalos. Los latinos son una compleja minoría no fácil de categorizar. Son multirraciales, transnacionales, plurilingües, tienen puntos de vista distintos con respecto a la política, están afiliados a todo un cúmulo de religiones institucionalizadas, etc. De hecho el spanglish sirve de puente para unirlos a todos.

TBR: En comparación con el tan criticado African American Ebonics, ¿cuál será el siguiente paso del spanglish?
IS: El Black English, comúnmente llamado ebonics, tiene similitudes con el spanglish pero también importantes diferencias. El Black English es el producto de generaciones de hablantes, de este modo tiene una estructura sintáctica claramente definida. A pesar del carácter aleatorio con el que los media lo retratan usualmente, el Black English tiene más o menos establecido un banco lexicográfico del que sus usuarios echan mano regularmente. Como vehículo de comunicación es abrazado, principalmente, por las generaciones más jóvenes de las grandes ciudades, aunque también lo utilizan los adultos. El spanglish también lo usan los jóvenes, pero no exclusivamente, y no está limitado a la vida en los guettos. Los trabajadores inmigrantes lo usan regularmente, sin importar la edad o la geografía. Como un resultado de la explosión demográfica, latinos y no latinos de todas las edades y clases lo usan. Uno puede escucharlo en la calle, en las aulas, en la televisión, en la radio, y uno puede leerlo en periódicos como La Opinión de Los Angeles, El Nuevo Herald de Miami y El Diario/La Prensa de New York.

Estados Unidos es una sociedad abierta en la que los inmigrantes juegan un papel crucial. Este papel incluye una constante renovación de la lengua nacional. El spanglish ha sido una fuerza importante en aquella renovación desde hace mucho, pero sólo ahora recibe la atención que merece. Ni que decir tiene que las críticas que califican al Black Englsih como un impedimento en el camino de la integración, valen también para el spanglish. Algunos creen que el spanglish es un paso intermedio en el proceso de asquisición de una lengua, mientras que otros creen que es una trampa para aquellos que buscan escalar en la pirámide social. Yo tengo un punto de vista distinto. No sé qué será del spanglish en el futuro, lo que sí sé es que desempeña un papel de notable importancia en el presente. En vez de verlo como un paso intermedio o como una trampa, creo que es el síntoma de una nueva civilización de mestizos nacida delante de nuestras narices, parte anglosajona y parte hispánica aunque tampoco ni de una ni de otra.

TBR: Volviendo a la música, en esta zona intermedia, entre lo anglosajón y lo latino, hay en el rock actual bandas de hip-hop como Latin Alianza, Chicano 2 Da Bone, Latin lingo, Dr. Loco’s Rockin’ Jalapeño Band, Ganga Spanglish, KMX Assault que, como dice una de tus estudiantes en tu libro Spanglish: "sólo reflejan lo que está pasando en la calle... No se lo están inventando. Sí, son artistas. Pero a la gente no le gustaría su música si no dieran en el clavo. No importa si eres portorriqueña o mexicana. Lo escuchas porque es "hip. Hip and hot". *
IS:Sería absurdo minimizar el papel que juegan figuras como Rubén Blades, Willie Colón, Mongo Santamaría, Paquito D’Rivera, Gloria Estefan y otros a nivel nacional: ellos son el foco de atención y su arte introduce a una porción considerable de la población al acontecer hispánico. En ese sentido, el spanglish se ha beneficiado increíblemente de grupos de rock, hip-hop, salsa, bachata, merengue y corridos. Entre ellos la inevitable yuxtaposición de códigos y la utilización improvisada de reglas gramaticales es algo normal. Por cierto, hay que recalcar que esta utilización no es reciente. El spanglish en la música latina se remonta a muchas décadas. Se utilizaba ya cuando la rumba y el cha-cha-cha eran ritmos favoritos en Nueva York.

TBR: ¿Qué autores destacarías en la escena literaria y cómo crees que esos autores representan esa realidad anglo-hispana?

IS: La escena literaria latina es fascinante. La novela de Sandra Cisneros, Caramelo, utiliza una forma pecualiar de inglés que yo describiría como "español transferido", la narrativa aparenta estar elaborada en una lengua pero pronunciada en otra. Junot Díaz usó el spanglish simbióticamente en Drawn. Junto a ellos hay un ejército de autores ansiosos por experimentar. Oscila entre los verbalmente liberales como Susana Chávez Silverman, autora con una memoria personal en spanglish, y los más conservadores, como Oscar Hijuelos, cuyo uso del spanglish es más marginal. Afortunadamente, estamos en un momento de expansión cultural en general y literaria en particular. Hay una nueva generación de escritores nacida en los setenta que apenas está dando sus primeros pasos. Para ellos el spanglish no parece ser motivo de vergüenza.

TBR: Tu libro Spanglish contiene la traducción al spanglish del primer capítulo de Don Quijote de La Mancha, lo que ha sido muy polémico. ¿Te propones traducir toda la novela?

IS: Quizá en el futuro. Por ahora tengo compromisos apremiantes que me empujan en direcciones distintas. Entre mis próximos proyectos está una meditación sobre los diccionarios en el mundo. ¿Cuándo y dónde apareció el primero de ellos? Tengo una colección personal de casi una centena y me divierto muchísimo escrutinándolos. Me gustaría escribir acerca de los atropellos con los que el lector se topa en ellos y asimismo sobre la poesía contenida en sus páginas.

TBR: ¿Te gustaría que se formara una Real Academia del spanglish alguna vez?
IS: Ojalá que no. No hay nada más contraproducente que una institución gubernamental encargada de legislar el idioma. La lengua es la manifestación más abierta y democrática del espíritu.

TBR: En tu libro afirmas también que los principales ataques contra el spanglish provienen de España porque el país abriga un resentimiento ancestral con la cultura anglosajona, que tiene su origen en la derrota de la Armada Invencible y la guerra contra Estados Unidos que significó la pérdida de Cuba y Puerto Rico. También tachas a la Real Academia de la Lengua de ser una institución retrógrada, una especie de instrumento al servicio de una reconquista del mundo por medio del español.

IS: España le ha dado mucho al mundo con el castellano, pero a costa del eclipse de otras lenguas peninsulares. Hoy el tema de las autonomías está íntimamente vinculado a eclipse. Por ejemplo, el título completo del libro canónico de Sebastián de Covarrubias, publicado en 1611, en el cual se basaron los eruditos para elaborar el Diccionario de Autoridades, que a su vez es la fundación del Diccionario de la lengua española de la Real Academia que usamos a diario, es Tesoro de la Lengua Castellana o Española. No es difícil deducir el porqué de "castellana o española": nuestra lengua viaja históricamente de Castilla al país entero, y de la península ibérica a las colonias. ¿Qué ocurrió con las otras manifestaciones verbales de la península? Fueron devoradas por el anhelo nacionalista. Pero primero con la Armada Invencible y en especial de 1898 en adelante, ese anhelo se topó con otro igualmente temerario: el nacionalismo de los anglo-parlantes de Inglaterra y más tarde los Estados Unidos. Sí, en España todavía no sana la herida de esa derrota. Aún duele la pérdida de satélites coloniales como Puerto Rico y las Filipinas, ni hablar de la extensión territorial que conocemos ahora como la América hispánica. Entre otras cosas, el spanglish es controversial por esa razón: le recuerda a los españoles que su legado colonial es un legado de derrota política y de adulteración cultural. En cuanto a la Real Academia Española, se trata de una institución no del todo moderna. Su empresa verbal sigue estando reducida a ese lema anticuado que conjuga sus verbos en el imperativo: "Limpia, fija y da esplendor". No es casual que la conjugación lleve ese nombre: imperativo, que viene de "imperio".

TBR: ¿Has escrito cuento en inglés y español. Uno de ellos, "Xerox Man" ha sido antologado frecuentemente y aparece en The Essential Ilan Stavans (Routledge, 2000). ¿No hay una novela en tu diván?

IS: Tengo una en mente que tiene a un traductor como protagonista. A veces me despierto a medianoche luego de un sueño donde ese protagonista se me aparece. Llegará el momento en que, para calmarlo, habré de dejarlo salir de manera mas sistemática y organizada.

TBR: ¿Qué palabras del spanglish te gustan especialmente por su imaginación, creatividad, espontaneidad? Podrías citar algunos ejemplos.

IS: Me gusta la palabra "colid", que viene de "caller ID", el código de identificación personal requerido para hacer una llamada telefónica. El término "for-yun-key" se refiere a la denominación en el área de la contabilidad de una cuenta 401(k). "Kennedito" quiere decir "traidor" y viene de John F. Kennedy. Las "carolas navideñas" también me gustan como denominación; vienen de "Christmas Carols". O bien la palabra "grincar", síntesis de "Green Card", que es el permiso de inmigración que ofrece el gobierno federal. La expresión "no janguear", de difícil traducción, es una de mis favoritas: quiere decir algo así como "se prohibe vagar" o "se prohibe improvisar". Me gusta precisamente porque va en contra de la esencia misma del spanglish.

* Traducción del citado extracto por E.E.U.

Fuente: http://www.barcelonareview.com/40/s_is_ent.htm
© The Barcelona Review 2004


BIO: Agnes Marx nació en Budapest, Hungría, en 1979. Tiene un Bachelor’s Degree en media y comunicaciones por la Lunds Universitet. En la actualidad reside en Malmö, donde se desempeña como periodista para la rompedora revista sueca SVENSSON, dedicada a las nuevas tendencias urbanas, música, moda, política y sociedad.

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