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lunes, 24 de marzo de 2014

La fascinante evolución del ser humano

Para el momento en que Charles Darwin propone su teoría de la evolución de las especies, hubo muchos debates, incluso críticas feroces a la idea de que el ser humano pudiera provenir de un simio. A pesar de que para su época esta teoría representó un cambio de paradigma y una ofensa a muchos sistemas de creencia, hoy en duda nadie pone en duda los aportes de Darwin para construir una de las teorías más importante de las ciencias biológicas.
Diversos hallazgos han permitido consolidar el camino evolucionista propuesto y dar luz pública a eslabones sepultados de este complejo rompecabezas. ¿Cómo surgen las razas? ¿De qué manera el ser humano logra adaptarse a su ambiente? ¿Por qué existe tanta diversidad genética? ¿Cómo se explica la variedad de rasgos en diferentes grupos humanos? Algunas de estas interrogantes siguen generando vivo interés por conocer el origen más remoto de la humanidad.
Aportes de diferentes científicos marcan este recorrido para despejar una incógnita que sigue arropada en una sombra de misterio, pero que permiten conocer un poco más la adaptación y el predominio de la especie humana sobre la Tierra.


lunes, 17 de marzo de 2014

Invención de la escritura

Hoy en día el ser humano se comunica por distintos soportes; junto con los libros y los medios impresos, las nuevas tecnologías aseguran la transmisión precisa, veloz y masiva de información. Lo que parece una actividad cotidiana y casi anodina, ha sido posible gracias a una lenta evolución que ha permitido el desarrollo de códigos de comunicación escrita.
Los primeros signos de los que se tienen noticia nacen en la antigua Mesopotamia, la escitura cuneiforme permitió fijar en tablas de barro información contable que llevaba el registro de una importante producción agrícola, posteriormente se evoluciona hacia formas pictográficas como la egipcia que permiten fijar la historia y la sabiduría de una cultura ancestral. El nacimiento del alfabeto resulta un maravilloso hallazgo, quizás como término de esta evolución de la representación visual a la fonética. Esto permitió la autonomía de los signos y su posiblidad infinita de combinación para formar palabras, y con ellas acumular conocimiento, argumentar, razonar, embellecer la cotidianidad y expandir la imaginación. La escritura durante su larga evoloción está llena de interesantes anécdotas y ofrece la posibilidad explorar los caminos del pensamiento humano y el deseo de preserva la tradición y la memoria.
Para ampliar información sobre este interesante tema, le recomendamos visitar este link: Historia de la escritura


jueves, 29 de marzo de 2012

Cruz Salmerón Acosta




Salmerón Acosta, Cruz
(Guarataro, Sucre, 1892 – Manicuare, Sucre, 1920)

“Soy hombre porque soy libre,
y soy libre porque he decidido
someterme al rigor de un dolor interminable”.
C. M. Salmerón Acosta

Conocido como “el poeta del martirio”, Cruz María Salmerón Acosta sufrió la
penuria de una terrible enfermedad, el mal de Hansen o lepra, que afectó
su vida desde temprana juventud. El poeta vivió un aislamiento voluntario en la
desolada playa de Manicuare. Allí se refugió en una pequeña casa construida en lo
alto de una colina, en donde pasó los diez últimos años de su vida. La habitación, de
una cama sencilla, también tenía una bañera de cemento para que el poeta pudiera
bañarse cuando la invalidez le impidiera hacerlo en las aguas del mar. Allí, postrado, sin poder levantarse del lecho, escribió –dictó– hermosos poemas que transitan desde el amor más intenso y sublime hasta la más profunda tristeza y soledad.
Obtuvo el título de bachiller en el año 1910. Con apenas 18 años de edad inicia
la carrera de derecho, en la Universidad Central de Venezuela, pero en 1913, el
dictador Juan Vicente Gómez ordena su clausura y el poeta regresa a su pueblo
natal, sin haber podido culminar sus estudios.
En el año 1911 escribió su primer poema dedicado a su inseparable amigo, el
también poeta, José Antonio Ramos Sucre. La enfermedad lo destinó a la soledad.
Ser leproso en aquellos tiempos era exponerse al más absoluto desprecio por
temor al contagio. Comienza entonces su aislamiento, y con él, la renuncia a
todo lo que amaba. Su vida estuvo signada por la desgracia, el diagnóstico de
su enfermedad, la muerte de una hermana y el asesinato –ordenado por el jefe
civil de la localidad- de un hermano, marcaron para siempre la vida del poeta. El
pueblo tomó la venganza del crimen y muchos fueron perseguidos y enjuiciados.
En consecuencia, Salmerón Acosta sufrió también los rigores de la prisión.
Fundó en 1913, en colaboración con José Antonio Ramos Sucre, la revista
literaria Broche de oro, y allí publicó la mayor parte de su poesía, cuyo contenido
y rasgos formales se enmarcan en la etapa de transición entre el clasicismo, el
modernismo y el romanticismo.
Los temas predominantes en sus poemas son el tormento, la esperanza, el amor,
el pesimismo y la muerte, tópicos que acercan su escritura a la corriente romanticista venezolana. Fue un poeta de sentimiento profundo, que cantó en sonetos
bellísimos a la amargura del amor restringido por las penurias, pero también al
azul eterno y al inmenso mar de su limitado paisaje.
Para el año de 1923 otro poeta cumanés regresa a su terruño de regreso de
Madrid. Se trata de Andrés Eloy Blanco, quien llega triunfante con su Canto a
España en un buque que se aproxima por el golfo de Cariaco. Desde su solitaria
ribera, Cruz Salmerón le declama el poema Bienvenida, el cual escribe y se lo
envía con un pescador de la localidad.
En 1952 se publicó por primera vez una recopilación de su obra lírica, con un
prefacio de Dionisio López Orihuela. Con el título de Fuente de amargura, esta
obra aparece como el volumen VI de las ediciones gratuitas de la línea Aeropostal
Venezolana.
Hoy en día, la casa donde pasó su destierro el poeta Cruz Salmerón Acosta y la
casa donde vivieron sus padres se conservan como testimonio de una vida excepcional,
que supo inmortalizar su desamparo en la palabra, inmensa y serena
como el eterno azul del mar.
Fue colaborador en publicaciones como: Satiricón, La U, Claros del Alba, Élite y
Renacimiento, de Cumaná. También escribió para El Universal y El Nuevo Diario,
de Caracas. Escribir poesía, para este intenso poeta, fue anhelar amor y elevar
una plegaria. Su vida estuvo signada por una fuerte energía creadora y una
profunda espiritualidad.

Mirándonos

Entre tus ojos de esmeraldas vivas
te miro el alma, de ilusiones llena,
como entre dos cisternas pensativas
se ve del cielo la extensión serena.
El colibrí de tu mirada riela
sobre el agua enturbiada de mis ojos,
y de tus célicas mejillas vuela
un crepúsculo rosa de sonrojos.
Hilo por hilo la ilusión devana
y urde sueños de fina filigrana
la araña de mi vaga fantasía.
Porque cuando me miras y te miro
sale volando tu alma en un suspiro
y embriagada de amor cae en la mía.

Cruz Salmerón Acosta

Diccionario de Personajes venezolanos
María Elena Gómez Dávila
Editorial Larense, 2010